Cambia un snack, no toda tu dieta
El error más común al querer comer mejor es intentar cambiarlo todo de golpe. Las dietas drásticas fallan precisamente porque exigen demasiada fuerza de voluntad desde el primer día.
Un cambio pequeño y sostenible —como tener fruta a la vista en la cocina en vez de galletas— tiene más impacto a largo plazo que una dieta estricta que abandonas a las dos semanas. Empieza por un solo cambio. Cuando se vuelva automático, añade el siguiente.