Microhábitos: por qué un minuto al día cambia más que una hora al mes
La tendencia más sólida en bienestar de los últimos años no son los cambios radicales, son los micro-hábitos: pequeñas acciones, de menos de dos minutos, que se repiten con frecuencia en lugar de intensidad.
Es preferible un minuto de meditación todos los días que una hora una vez al mes.
La razón es la neuroplasticidad: el cerebro está diseñado para resistirse a cualquier cambio que perciba como un esfuerzo grande. Al reducir la acción a algo "ridículamente fácil", eliminamos esa barrera inicial de pereza o procrastinación. No necesitas motivación para algo que toma 60 segundos, simplemente lo haces.