No hace falta pasarse el domingo entero cocinando ni llenar la nevera de táperes etiquetados. La versión realista del batch cooking es más simple: cuando cocines, haz doble ración. Un guiso, una crema de verduras o un arroz rinden igual de bien al día siguiente.

La razón por la que funciona: la mayoría de las malas decisiones de comida se toman con hambre y sin nada preparado. Tener "algo decente ya hecho" en la nevera elimina justo ese momento. Menos delivery, menos ultraprocesados, cero fuerza de voluntad.

Empieza hoy: el domingo, una bandeja de verduras al horno mientras haces otra cosa. Tres comidas resueltas.

Planificación fácil