No hace falta gimnasio ni ropa especial. Caminar 10 minutos después de cada comida principal mejora la digestión, ayuda a regular el ánimo, y es uno de los micro-hábitos de movimiento más fáciles de mantener porque no exige planificación.
¿Sabías que...? Estudios recientes apuntan a que caminar tras la comida ayuda a suavizar los picos de glucosa en sangre — incluso paseos de solo 2 a 5 minutos muestran un efecto medible. Diez minutos son un lujo al alcance de cualquiera.
Si vives cerca de una zona verde, mejor: el efecto sobre el ánimo se nota más al caminar entre plantas o árboles que en un entorno completamente urbano.
Empieza hoy: después de comer, diez minutos a paso tranquilo. Sin ropa especial, sin excusa posible.