La cinta es de las plantas más agradecidas que existen: crece rápido, tolera bastante el olvido, y con el tiempo produce pequeños "hijos" o estolones que puedes replantar y regalar. Es perfecta para quien quiere empezar su colección de plantas sin gastar de más.

¿Sabías que...? La cinta fue una de las especies destacadas del estudio de aire limpio de la NASA por su capacidad de filtrar formaldehído. Y cada «bebé» que produce es una planta nueva gratis.

Le gusta la luz indirecta y un riego moderado, dejando secar la tierra entre riegos. Es una opción habitual para estanterías y macetas colgantes por su forma arqueada y sus hojas rayadas en verde y blanco.

Empieza hoy: cuando tu cinta dé su primer bebé, plántalo. Es la planta que se multiplica sola.

Fácil propagación Decorativa