La causa número uno de muerte de plantas de interior no es el olvido, es el exceso de cariño: regar demasiado. Y hay un medidor de humedad gratis que llevas siempre encima: tu dedo. Húndelo dos centímetros en la tierra. ¿Sale húmedo? No riegues. ¿Sale seco? Riega.

Antes de regar por costumbre, pregunta a la tierra. Ella nunca miente.

Dos señales más para afinar: hojas amarillas y blandas suelen ser exceso de agua; hojas marrones y crujientes por las puntas, falta de agua o de humedad ambiental. Con estas tres pistas cubres el 90% de los sustos.

Empieza hoy: antes de regar, mete el dedo. Dos centímetros de tierra te dicen todo lo que necesitas saber.

Riego Guía básica

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que regar las plantas de interior?

No hay número fijo: depende de la planta, la maceta y la época. En vez del calendario, mira la tierra con el truco del dedo.

¿Cómo sé si mi planta necesita agua?

Hunde el dedo dos centímetros en la tierra. Si sale húmedo, no riegues; si sale seco, riega.

¿Qué es peor, pasarse o quedarse corto con el riego?

Pasarse. El exceso de riego es la causa número uno de muerte de plantas de interior; la sequía perdona más.