Multiplicar una planta suena a jardinería avanzada, pero muchas de interior salen solas metiendo un tallo en agua. Ni tierra, ni hormonas, ni maña: un vaso, luz y un poco de paciencia.

Las más fáciles son el poto, la tradescantia, el singonio y la hiedra. Corta un tallo sano de unos diez o quince centímetros justo por debajo de un nudo (esos abultamientos de donde salen las hojas), quita las hojas de abajo y mételo en un vaso con agua.

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¿Sabías que...? Las raíces no brotan de cualquier punto del tallo, sino de los nudos —los abultamientos de donde salen hojas y ramas—. Por eso el corte va justo debajo de un nudo: es la fábrica de raíces de la planta.

Ponlo donde haya luz pero sin sol directo, y cambia el agua cada pocos días para que no se pudra. En una o dos semanas empiezan a asomar raicillas blancas. No tengas prisa por pasarlo a tierra: espera a que las raíces midan dos o tres dedos.

Cuando tenga buenas raíces, a una maceta pequeña con tierra, regando un poco más las primeras semanas mientras se acostumbra. O déjalo en agua sin más: muchos aguantan meses en un bote bonito y quedan preciosos en la ventana. Gratis, y con una planta nueva para regalar.

Empieza hoy: corta un tallo de poto por debajo de un nudo y déjalo en un vaso de agua en la ventana. En dos semanas, raíces.

Naturaleza Sin gastar

Preguntas frecuentes

¿Qué plantas de interior salen mejor en agua?

El poto, la tradescantia, el singonio y la hiedra están entre las más fáciles.

¿Cuánto tardan en salir las raíces?

Normalmente una o dos semanas. Espera a que midan dos o tres dedos antes de pasar el esqueje a tierra.

¿Por dónde corto el tallo para que enraíce?

Justo por debajo de un nudo, el abultamiento de donde salen las hojas: ahí es donde brotan las raíces.