Lo que ves primero al abrir la nevera o la despensa es lo que más probablemente comas. Coloca la fruta y las verduras ya lavadas y a la vista, y deja los snacks menos saludables en la parte de atrás o en alacenas altas.

No es fuerza de voluntad, es diseño del entorno. Reduce la fricción para lo bueno, aumenta un poco la fricción para lo que quieres comer menos.

Empieza hoy: el frutero al centro de la encimera, las galletas al armario de arriba. Tu cocina ya decide por ti — que decida bien.