Olvida las calorías, los gramos y las apps. La regla visual más útil que existe: que la mitad de tu plato sean verduras u hortalizas, un cuarto proteína y un cuarto cereales o tubérculos. Se mira, no se pesa.
Si el plato entra por los ojos y la mitad es verde, vas bien. Así de simple.
Funciona porque no prohíbe nada: cabe la pasta, cabe el arroz, cabe el guiso de siempre. Solo cambia la proporción. Y al ser una regla visual, sirve igual en casa que comiendo fuera.
Empieza hoy: en tu próxima comida, llena media superficie del plato de verdura. Fin de las matemáticas.