Pasar tiempo en entornos naturales — un parque, una arboleda, la orilla del mar — se asocia con menos estrés y mejor concentración. No hace falta irse al monte: los estudios sobre contacto con la naturaleza apuntan a que estancias cortas y frecuentes ya marcan diferencia.
¿Sabías que...? Un estudio de 2019 midió el cortisol (la hormona del estrés) de personas en contacto con espacios verdes: el mayor descenso se produjo entre los 20 y los 30 minutos. Más tiempo sigue sumando, pero a menor ritmo.
La versión Solveralia de esta regla: busca el trozo de verde más cercano a tu casa o trabajo y hazlo parte de tu ruta. Comer al aire libre, llamar por teléfono paseando por el parque o leer un rato en un banco cuentan. Es gratis, no exige equipación y combina de maravilla con la caminata de después de comer.
Empieza hoy: veinte minutos en el parque más cercano. Es gratis y la dosis mínima ya funciona.