Un calendario en la nevera y un rotulador. Cada día que cumples tu micro-hábito, marcas una cruz. Al cabo de una semana tienes una cadena de cruces — y al cerebro le cuesta mucho romper cadenas. Es el método más simple (y más barato) de seguimiento de hábitos que existe.
¿Sabías que...? El método se atribuye a Jerry Seinfeld: marcaba con una X en un calendario cada día que escribía chistes. Su única regla: «no rompas la cadena». La X de hoy protege la de mañana.
Ver el progreso acumulado motiva más que cualquier app con notificaciones.
El truco está en marcar la cruz justo después de hacer el hábito, no al final del día. Ese pequeño gesto de "cerrar" la acción funciona como recompensa inmediata, que es justo lo que un hábito nuevo necesita para consolidarse.
Empieza hoy: un calendario, un boli, una X. Mañana, otra.